Cómo diseñar el lomo de tu libro: claves para que se vea profesional en cualquier estantería

Cuando pensamos en el diseño de un libro, solemos centrarnos en la portada y en la maquetación interior. Sin embargo, hay un elemento que tiene un enorme impacto visual y funcional, especialmente cuando el libro se encuentra en una estantería: el lomo. Un buen diseño de lomo de libro no solo facilita la identificación del título, sino que también transmite profesionalidad, coherencia estética y equilibrio con el resto de la obra.

El lomo es esa estrecha franja lateral que une la cubierta delantera con la trasera. Aunque su superficie sea limitada, su diseño requiere atención a múltiples aspectos técnicos y visuales. En este artículo te explicamos por qué es tan importante y cómo puedes diseñarlo correctamente para que tu libro luzca impecable.

¿Por qué es importante el lomo de un libro?

El lomo es lo primero que se ve cuando un libro está colocado verticalmente, tanto en librerías como en bibliotecas. Si está bien diseñado, atraerá miradas, destacará entre otros ejemplares y permitirá identificar fácilmente la obra. Además, refuerza la percepción de calidad: un libro mal alineado, con el texto torcido o elementos descentrados puede parecer amateur, incluso si su contenido es excelente.

También tiene una función práctica. Contiene información clave como el título, el nombre del autor y, en algunos casos, el logotipo de la editorial. Su correcta legibilidad es fundamental para la organización y comercialización de libros en espacios físicos.

Cómo calcular el grosor del lomo

Antes de comenzar a diseñar, es imprescindible conocer el ancho exacto del lomo, ya que de él dependerá todo lo demás. Este grosor se calcula en función del número de páginas, el tipo de papel y el método de encuadernación.

Cada tipo de papel tiene un gramaje diferente, y eso influye directamente en el grosor total. Por ejemplo, un libro de 300 páginas en papel de 80 gramos no tendrá el mismo lomo que otro con el mismo número de páginas en papel de 100 gramos. Además, no es lo mismo una encuadernación fresada que una encolada o cosida.

En Impresioniverso recomendamos calcular siempre el lomo con herramientas específicas o consultarlo directamente con la imprenta para evitar errores que afecten la producción.

Elementos que debe incluir un lomo bien diseñado

El contenido habitual del lomo incluye el título del libro, el nombre del autor y, si procede, el logotipo del sello editorial. Estos elementos deben distribuirse de manera equilibrada para garantizar la legibilidad.

La orientación del texto puede variar según el país o la tradición editorial: en España, lo habitual es que se lea de abajo hacia arriba; en otros países, como Estados Unidos, de arriba hacia abajo. Lo importante es mantener la coherencia en toda una colección si se trata de una serie o catálogo.

La tipografía también juega un papel clave. Debe ser clara, legible y coherente con la utilizada en la portada. En lomos muy estrechos, conviene utilizar una fuente condensada y evitar decoraciones excesivas. La jerarquía visual es esencial: el título debe destacar sobre el resto.

Aspectos técnicos que no puedes pasar por alto

Uno de los errores más comunes en el diseño de lomo de libro es no respetar los márgenes de seguridad. Si el texto o los gráficos están demasiado cerca de los bordes, podrían quedar cortados o mal alineados al encuadernar. También puede ocurrir que el contenido quede desplazado si el diseño no se centra con precisión.

Es importante trabajar con archivos en PDF listos para imprenta, con la zona del lomo bien marcada en la plantilla de cubierta completa. El uso de guías y sangrados es esencial para que todo quede en su sitio tras el corte.

Además, si tu libro tiene menos de 80 o 90 páginas, es posible que el lomo no sea suficientemente ancho para incluir texto. En ese caso, lo recomendable es dejarlo en blanco o con un color liso, sin forzar la inserción de letras que luego podrían quedar ilegibles.

Cómo hacer que tu libro destaque en la estantería

Un diseño atractivo y profesional del lomo puede convertir tu libro en una pieza llamativa incluso cuando no se ve la portada. La combinación de colores, la armonía con la cubierta, el uso de elementos gráficos o pequeñas ilustraciones puede reforzar su identidad.

En el caso de colecciones, series o libros por entregas, el lomo puede utilizarse para generar continuidad visual. Jugar con numeraciones, bandas de color o ilustraciones fragmentadas que se completan al alinear varios libros genera un fuerte impacto visual y ayuda a fidelizar al lector.

Conclusión

El diseño del lomo de un libro es un detalle pequeño que dice mucho. Afecta a la funcionalidad, la estética y la percepción de calidad del ejemplar. No es un elemento secundario, sino una parte clave del diseño editorial. Por eso, dedicarle atención, ajustar bien los elementos, respetar las proporciones y pensar en su impacto visual marcará la diferencia entre un libro más y un libro profesional.

En Impresioniverso, te ayudamos a preparar tu archivo de cubierta completo con el lomo incluido, adaptado a las características de tu obra y con todos los requisitos técnicos necesarios para un acabado perfecto.

Calculador de lomos